Metabolismo 8 min de lectura

Todo comienza en silencio

Pablo CalongeDietista-Nutricionista · Málaga

Publicado

Todo comienza en silencio

En resumen

  • El hígado graso (esteatosis hepática) es la acumulación excesiva de grasa en las células del hígado. Hoy se prefiere el nombre MASLD (enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica), que sustituye al antiguo «hígado graso no alcohólico».
  • Según la SEEN, su prevalencia en España ronda el 25 % y la obesidad y el síndrome metabólico son los factores que más influyen.
  • La mayoría de las personas no tiene síntomas: se sospecha por unas transaminasas elevadas o por una ecografía hecha por otro motivo, y se estudia con pruebas como el FIB-4 o la elastografía.
  • La alimentación y el estilo de vida son el pilar del tratamiento: dieta mediterránea, perder peso de forma gradual si hay sobrepeso, ejercicio y evitar el alcohol, ultraprocesados y bebidas azucaradas.
  • No hay una dieta «que cure» el hígado: el plan debe individualizarlo un profesional con tu analítica y tu historia clínica.

El hígado graso es una de esas condiciones de las que se habla poco precisamente porque casi nunca da la cara. En este artículo te cuento qué es, por qué aparece, cómo se detecta y qué dicen las sociedades científicas sobre la alimentación y los hábitos. Parte de lo que yo planteaba en la versión anterior se mantiene (el peso, los ultraprocesados, el alcohol); otra parte la he retirado porque no he encontrado fuentes que la respalden.

¿Qué es el hígado graso?

Es el depósito excesivo de ácidos grasos en las células del hígado. Puede ir desde una esteatosis simple (acúmulo de grasa) hasta una inflamación del tejido hepático, la esteatohepatitis, que según la SEEN aumenta el riesgo de cirrosis y de cáncer de hígado.

¿Qué significa MASLD y por qué ha cambiado el nombre?

Un consenso internacional publicado en Hepatology en 2023 propuso sustituir el término «NAFLD» (hígado graso no alcohólico) por MASLD, siglas en inglés de enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica. «Esteatosis hepática» (SLD) pasa a ser el término general para todas las causas, y para hablar de MASLD se exige al menos uno de cinco factores de riesgo cardiometabólico. También se definió MetALD para personas con MASLD que consumen más alcohol. En español todavía verás las siglas EHGNA o «hígado graso no alcohólico»: es la misma realidad con otro nombre.

¿Por qué se produce el hígado graso?

La SEEN señala que la obesidad y el síndrome metabólico (glucosa elevada, colesterol o triglicéridos altos e hipertensión) son los factores que más influyen. El mecanismo fundamental parece ser la resistencia a la insulina, que hace que las grasas se acumulen en exceso en el hígado.

La misma sociedad destaca el papel de la alimentación: la dieta occidental, con alta densidad energética y rica en ultraprocesados con grasas trans, grasas saturadas y colesterol, junto con las bebidas azucaradas, favorece la grasa visceral y la acumulación de grasa en el hígado. El NIDDK (EE. UU.) añade que ciertas enfermedades, los genes y la dieta influyen y que tener más de estas condiciones aumenta las probabilidades.

También hay causas secundarias: la SEEN menciona una pérdida rápida de peso, algunos medicamentos (corticoides, hormonas, antiarrítmicos y otros), cirugía intestinal o nutrición por vena. Y el alcohol puede ser una causa añadida: el NIDDK recuerda que ninguna prueba distingue fácilmente cuánto aporta cada factor cuando coinciden.

¿Cuáles son los síntomas del hígado graso?

La mayoría de los pacientes está asintomática, según la SEEN. El NIDDK habla de una enfermedad «silenciosa» con pocos o ningún síntoma; cuando los hay, pueden ser cansancio o molestias en la parte superior derecha del abdomen. Por eso no puedo darte una lista para que te autodiagnostiques: un síntoma así de inespecífico no significa nada por sí solo.

¿Cómo se diagnostica el hígado graso?

El diagnóstico de sospecha suele surgir de dos maneras, según la SEEN: unas transaminasas (AST, ALT) elevadas en una analítica o un hallazgo casual en una ecografía abdominal. A veces se necesita una biopsia para confirmarlo.

La guía europea de las sociedades EASL-EASD-EASO (2024) propone evaluar el riesgo de fibrosis avanzada con pruebas escalonadas: índices basados en análisis de sangre, como el FIB-4, y técnicas de imagen, como la elastografía de transición. Esa interpretación corresponde a tu médico.

La SEEN señala además que las personas con hígado graso tienen un riesgo cardiovascular aproximadamente doble al de la población general, otro motivo para no tomárselo a la ligera.

¿Qué dieta es la más adecuada para el hígado graso?

La SEEN recomienda como perfil más indicado la dieta mediterránea. Estas son las pautas que recoge, y que yo traduzco a la práctica en consulta:

  • Aceite de oliva virgen extra como grasa preferente.
  • Hidratos de carbono complejos (cereales y arroz integrales, legumbres) y fruta fresca de temporada; restringir los de alto índice glucémico y, en especial, la fructosa de las bebidas azucaradas.
  • Dos o tres raciones semanales de pescado azul.
  • Nueces, de 30 a 40 gramos, tres o cuatro veces por semana.
  • Lácteos fermentados, como el yogur.
  • Café: la SEEN lo incluye entre los hábitos aconsejados (dos o tres tazas al día) y señala que podría ser beneficioso.

Qué conviene limitar

  • Azúcares simples de zumos, refrescos y lácteos azucarados.
  • Alimentos ultraprocesados.
  • Grasas saturadas (ultraprocesados, aceite de coco, palmiste) y grasas trans.
  • Carnes rojas y procesadas.
  • Alcohol, que según la SEEN y el NIDDK conviene evitar o reducir al mínimo porque puede dañar más el hígado.

El NIDDK añade controlar el tamaño de las raciones y mantener un peso saludable. Todo esto es un marco general: en consulta lo valoramos con tus analíticas, tus medicamentos y tus preferencias.

¿Cuánto peso hay que perder con hígado graso?

Solo si hay sobrepeso u obesidad. Según la SEEN, una pérdida superior al 5 % del peso ayuda a reducir la esteatosis y del 7 al 10 % a reducir la inflamación; como objetivo inicial propone al menos un 7 % en los seis primeros meses, a un ritmo de 0,5 a 1 kg por semana. Dice también que una pérdida igual o superior al 10 % se asocia a altas tasas de mejoría de las lesiones.

Y una advertencia que me parece clave: una pérdida de peso demasiado rápida podría movilizar los ácidos grasos del tejido adiposo hacia el hígado y empeorar la esteatosis. No son buenas ideas las dietas de choque. Si quieres trabajar el peso con seguimiento, puedes ver cómo lo planteo en obesidad y peso.

¿El ejercicio ayuda al hígado graso?

Sí, y no solo por el peso. La SEEN explica que la actividad física mejora la resistencia a la insulina y tiene un efecto beneficioso sobre la grasa del hígado incluso sin pérdida de peso. Recoge una pauta orientativa de ejercicios de fuerza de moderada o alta intensidad de 30 a 60 minutos, tres o cuatro veces por semana, y ejercicio aeróbico de 150 a 200 minutos semanales. Antes de empezar, consúltalo con tu equipo sanitario.

¿Se cura el hígado graso?

La SEEN es prudente: por el momento no se ha encontrado un tratamiento que cure la enfermedad, y el objetivo principal es controlar los factores de riesgo. Las modificaciones de dieta y estilo de vida son el pilar fundamental del tratamiento. No te voy a prometer una reversión: lo que sí puedo hacer es ayudarte a plantear un cambio sostenible. Si quieres que lo hablemos, puedes pedir una consulta en Málaga o en línea.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre hígado graso, esteatosis y MASLD?

Esteatosis es la acumulación de grasa en el hígado. MASLD es el nombre actual de la forma asociada a factores metabólicos y sustituye al antiguo «hígado graso no alcohólico».

¿Cuántas personas tienen hígado graso en España?

La SEEN habla de una prevalencia en España en torno al 25 %, y lo describe como la causa más frecuente de enfermedad hepática en niños y adultos.

¿El hígado graso da síntomas?

La mayoría de las personas no los tiene. Cuando aparecen, pueden ser cansancio o molestias en la parte superior derecha del abdomen, así que el diagnóstico se apoya en analíticas y pruebas de imagen.

¿Qué no debería comer con hígado graso?

La SEEN aconseja limitar los azúcares simples, los ultraprocesados, las grasas saturadas y trans, las carnes rojas y procesadas, y evitar el alcohol. El plan concreto lo debe adaptar un profesional a tu caso.

¿Puedo tomar café con hígado graso?

La SEEN lo incluye entre los hábitos aconsejados y señala que podría ser beneficioso, con una referencia de dos o tres tazas al día. Si tienes otras condiciones, consúltalo con tu médico.

Fuentes

  1. SEEN — Recomendaciones para personas con enfermedad de hígado graso no alcohólico (EHGNA) (documento divulgativo, s. f.)
  2. Rinella M. E. et al. — A multisociety Delphi consensus statement on new fatty liver disease nomenclature. Hepatology (2023)
  3. EASL-EASD-EASO — Clinical Practice Guidelines on the management of metabolic dysfunction-associated steatotic liver disease (MASLD). Journal of Hepatology (2024)
  4. NIDDK (NIH) — Symptoms & Causes of NAFLD & NASH (2021)
  5. NIDDK (NIH) — Eating, Diet, & Nutrition for NAFLD & NASH (2021)

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